Apoteósico final del 44 Heineken Jazzaldia
27 Julio, 2009 · Imprimir
Fotos: Lolo Vasco
CRÓNICA
La Plaza de la Trinidad estaba como en los buenos tiempos: llena hasta la bandera y con el público participando plenamente en el espectáculo ofrecido por un pletórico Jamie Cullum. Tocando el piano y la guitarra, bajando a cantar en medio de la gente, siempre simpático y comunicativo, Cullum dejó una sonrisa en la boca a todos los que estaban en la histórica plaza, que también disfrutaron con la actuación previa de Mélissa Laveaux.
La sonrisa cómplice del reencuentro con uno de los cantantes que más huella han dejado en las últimas décadas se extendió también por el Auditorio del Kursaal. Este año, James Taylor era uno de los nombres más demandados en el circuito de festivales. San Sebastián lo tenía y su concierto fue fantástico.
Fantásticos de otra manera, llenos de fantasía musical, son The Bad Plus. A estos se les ocurre cualquier cosa y la convierten en música con gran maestría, y en un marco como el Teatro Victoria Eugenia dieron lo mejor de sí.
Cuando el gran escultor donostiarra Eduardo Chillida imaginó Chillida Leku y colocó allí sus obras, en uno de los museos al aire libre más asombrosos del mundo, quizá no pensó que podría ser también un lugar extraordinario para escuchar música. Lo es. Un impresionante recital del trío encabezado por Arild Andersen en un escenario entre los árboles, con la gente sentada en el césped, en un soleado mediodía veraniego… No hay muchos festivales ni muchas ciudades que puedan ofrecer algo así. Ni tampoco un concierto didáctico de José Luis Gutiérrez en un museo como el KutxaEspacio de la Ciencia.
Las Terrazas el Kursaal siguieron con sus conciertos gratuitos hasta el último momento. Los noruegos Ensemble Denada y los vascos Broken Brothers Brass Band, The Billie Jeans, Organiks y Altx6 mantuvieron la fiesta hasta el final.
Gran festival el 44. Ya queda menos para el 45.
